SINOPSIS
Aída Quinatoa Arias, 58 años, indígena ecuatoriana emigrada a Madrid, lucha por la justicia social.
Empujada fuera de su país por la crisis económica del 2001, Aída tenía previsto quedarse unos años en España y volver a Ecuador, pero no fue así.
En 2004, Aída compró un apartamento y cayó en una de las mayores estafas del momento: la de las hipotecas inmobiliarias con ‘letra pequeña’, de los avales cruzados, de la oferta a personas económicamente frágiles. Y llegó la crisis de 2008.
De las montañas de su país, Aída trae una verdadera fuerza vital, así que, cuando el banco quiso desahuciarla y quitarle su apartamento se resistió. Tenía ya un cierto recorrido de luchadora a sus espaldas. Durante diez años, Aída llevó ante los tribunales españoles y hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pasando por el Vaticano, las denuncias de decenas de personas engañadas por bancos e inmobiliarias, sin llegar a obtener reparación ni cargos contra los culpables. Decidida a seguir luchando, y para que su combate se libre en igualdad de armas, Aída decidió emprender la carrera de abogada.
Y aquí está hoy, con el título recién obtenido, empezando de nuevo la batalla de la lucha por la vivienda.